El pasado 2 de marzo del 2020, Los Cabos perdió al Maestro Salvador Padilla, un comprometido y honesto promotor del arte en nuestro querido municipio. El líder fundador del Jardín del Arte en San José del Cabo, convencido de la necesidad de un espacio como este, tocó puerta tras puerta hasta conseguir parte de los apoyos necesarios para incubar el proyecto, con la visión de crear un foro para compartir el arte con la comunidad y para la comunidad.

En conjunto con apenas unos 6 o 7 compañeros fueron forjando El Jardín del Arte, compartiendo sus trabajos artísticos en la zona frente a la Casa de Cultura Alfredo Green Gonzalez. Muchas veces casi sin público, pero otras tantas con la compañía de jóvenes y niños que se acercaban a recibir las mentorías y talleres de arte que se brindaban gratuitamente con la sinergia de la casa de cultura de San José y la labor de los artistas.

Esa fe puesta en la importancia de crear un espacio para compartir con la comunidad y crear una audiencia para el trabajo realizado por artistas que inician su camino o para los más experimentados, dio lugar a lo que el día de hoy disfrutan cientos de personas, propios, visitantes y también decenas de creadores que hoy por hoy encuentran un espacio para mostrar lo que tienen para dar.

Don Salvador Padilla no fue un promotor del arte de ornato o de simple usufructo, sino un promotor del arte como una vía para ser feliz. Por eso su predilección por impulsar a niños, jóvenes y artistas que iniciaban su trayecto. Él es un contundente ejemplo de que para empezar a explorar nuestro interior a través del arte lo que menos debe detenernos es la edad.

Nunca se es demasiado joven ni demasiado viejo, y eso el maestro Salvador lo tenía bien claro. Su pasión al compartir lo que sabía –que el arte sí te puede hacer feliz– fue su más contundente arma para convencer a los más jóvenes, o a los que iniciaban, de que se puede y hay oportunidad de vivir del arte, con el arte y para el arte.

Gracias Don Salvador Padilla por enseñarnos que siempre es buen momento para iniciar a trabajar en tus sueños, se sea muy joven o se sea ya mayor, y que pintar lo que se lleva en el corazón es una de las grandes llaves para alcanzar la pequeña pero gran felicidad personal.

DEP. Usted seguirá viviendo en el corazón de aquellos en los que sembró la semilla del amor por el arte.